miércoles, 6 de marzo de 2013

AYER POR LA TARDE



Y los reptiles suspiran mientras una gigante lágrima ennegrecida y llena de azufre por haber solidificado lava del mismísimo infierno se desparrama sobre los polos.


Y los malvados sonríen mientras algunas ánimas un poco presurosas pero con imprescindible y perspicaz dominio de la paciencia rememoran insoslayable camino.


Como se esmeran en derribarnos.Pero quién pudiera creer, cuando se arrima una cálida lagrima ensordecedora, sangrando de costado a prisa y sin un pero de conflicto la sonrisa de la victoria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario