jueves, 21 de octubre de 2010

La Ciudad

Yo sé que no es el momento ni el lugar esperado para estas declaraciones, pero por primera vez me voy a pasar este tipo de moralidades por el punto más dudoso del culo sin importar quién opine lo que carajo quiera.
La ciudad no es como antes, a mí que no me venga a correr la gilada. Y no hablo de inseguridad, de que las mujeres están cada día mejor y más desnudas, de que los semáforos empezaron a tener leds, de la terrible cagada que se mandó el pelotudo del Jefe de Gobierno de turno inventando muy “inteligentemente” un nuevo lugar para los tachos gigantes de basura (refiriéndome obviamente a las modernísimas bicisendas), y a su vez una complicación más para los vehículos de carga, y ni siquiera hablamos ya de camiones, hablamos de que al transporte público de pasajeros (bondi) le cuesta fehacientemente lograr giros necesarios  debido a esta pelotudez. Decíanme de chico “tonto es el que hace tonterías” y funciona a muchos niveles, porque “pelotudo es el que hace pelotudeces”.
No, no me refiero a nada de eso… hay algo referido a las sensaciones. Desde el vamos puedo asociarlo al hecho de que nunca viví en capital entonces rara vez veía/sentía esto, y si vamos al caso más preciso posible… de estos recuerdos, no hay uno que sea de día… hoy puedo afirmar que la única manera de que me guste la ciudad es de noche, y si aparte llueve, me termina encantando. La noche puede hacer del peor lugar un parque de diversiones. Ya que estamos todos arrestados podemos disfrutar de lo poco que queda en esta enorme prisión. No tengo mucho aprecio por lo que veo o siento que es, pero algo mágico tiene que haber en esta basura (no la de los tachos).
También podemos resaltar el hecho de que tal vez no estamos hechos para la vida… o para lo que así llamamos… básicamente me refiero a que muy pocos tienen la posibilidad de la vida nocturna sin tipos cualquiera de restricciones. De lo cual no me quejo sino para hacer mofa de lo que sentimos. Es muy lindo burlarse y más aun de uno mismo. Me gusta el humor sobre judíos hecho por judíos, el humor de gordos hecho por gordos, el humor de garcas hecho por garcas. Así, tal vez disfrutamos un poco más de los “beneficios de la vida en sociedad”
Somos criaturas individuales a las que les criaron una moral para adaptarlos a la vida en sociedad ¿y por que nunca n os burlamos de esto?

viernes, 15 de octubre de 2010

THE MANI FEST (Segunda parte)

Y quien dijo que no iba a haber segunda parte solo por la ausencia del 1 en la primera... nos lo hacen en todas las películas que tienen un éxito impensado... ¿por que no habríamos de hacerlo nosotros con un fracaso? somos la antítesis de toda fría cultura humana posible.
La noción de los hechos se nos está volviendo difusa y no se muy bien si se me ocurren cosas ahora o hace un par de siglos... pero las ocasiones se presentan y yo no tengo idea de si están ahí o solo en mi mente... también tiene mucho que ver el entorno, no se puede estar en cualquier parte y hablar del eterno retorno; hay lugares para sus cosas, así como hay palabras para las cosas. Igual me gasto de mas. La mitad de la gente no me da bola, y la otra mitad no sabe que existo. Parecen ser los beneficios de la vida en sociedad. Nos ofrecen un mundo de posibilidades, un gran mercado de fuerzas inerciales sin las que no podríamos ser felices. Un progreso rotundo nos obliga a mantenernos en constante tensión definitiva de la que no parecemos estar de acuerdo en derruir.
Hoy en el 126, luego de una movida interminable de cambiarme de lugar para que no me hinche las bolas el griterío de dos niños y el chingui-chingui del fondo (cuestiones que ya aclararemos con mas tiempo y lineas por escribir) me pasé a un asiento que se liberó en la primer fila. Siempre me mareo en ese lugar, pero el cansancio de las piernas me estaba matando, y no me quedó otra que elegir como el culo. En eso, el colectivo llega a Eva Perón y la Avenida General Paz, donde por la calle, entre los autos, se veía una dama pidiendo monedas entre los autos. Ahí, y al oír su irritante voz, me percato de que al lado tenía una vieja pelotuda, que esboza sonido con sus putrefactas cuerdas vocales: "¿por qué no va a trabajar esa chica? siendo tan joven... yo tengo setenta y seis años y me levanto todos los días para ir a trabajar ¿no puede trabajar en vez de pedir monedas?" a lo que no respondí ni con una involuntaria mirada. No tenía algo que decir... excepto putearla un poco y decirle "vieja de mierda... la puta que te parió (fragmento "Esperando la Carroza")¿´que mierda haces laburando a los setenta y seis años? sos una de tantas manzanas podridas alegrando la primavera ¿y vos por que no te jubilas y te dejas de joder?" pero me puse a pensar que seguramente no le daban los años de aporte, porque habrá estado hasta los cincuenta pidiendo monedas en la calle para juntar unos mangos y poder pagarse un arponazo... uno nunca sabe...
Hoy resulta indispensable "ELIMINAR EL SISTEMA MONETARIO, O DEJAR DE REPRODUCIRNOS". (Proximamente 3° parte)

martes, 5 de octubre de 2010

THE MANI FEST (La fiesta del maní, o el manifiesto... como prefieran)

Hola spots; desde el comienzo nos vale a todos tener bien en claro que yo ya no soy el mismo de siempre. Y espero, definitivamente, ustedes tampoco sean los mismos. No digo en el sentido estricto de que aquellos que estaban antes ya no estén ahora... sino a la inversa, que estos sean los mismos, pero si distintos, pero no diferente, pero si parecidos, pero no igual (gracias Roberte) (hay cosas que nunca cambian... y otras que solo cambian para arruinar aquellas que nunca lo hacen).
No es la primera vez que parecemos denotar en muy poco tiempo un muy profundo cambio de parecer, pero las cosas se mantuvieron un tiempo hasta que su hedor se hizo insostenible... Digo, y voy al punto para no excederme en lineas inconclusas y repetir las conclusas hasta cansar nuestros gritos de aullidos enfriándose al costado de un alba defecada por dioses impensados.
Bien tenemos en claro, venimos de haber salido de un blog cerrado por cuestiones espirituales... por lo visto ustedes no vieron.
¿Cuando nos vamos a dejar de comer la primer mierda que nos venden? Veamos lo siguiente: una persona se ve carente de una cuenta de gmail, la que necesita para hacerse una columna, pero en vez de inventarse una cuenta gmail decide, por comodidad, tomar prestado el correo-E de su banda, hecho en gmail. Bien, su banda se separa y este sujeto se ve aislado de posibilidades de lograr algo útil... entonces miente. Miente, los hace sentir especiales y luego los decepciona chismeandoles la terrible verdad haciéndolos sentir ilusos.
Podríamos empezar a odiarlo, o empezar a desconfiar cada vez que nos diga algo...
Luego el ejercicio al que nos estamos sometiendo sugiere que piensen que yo soy alguno de los medios de prensa capitalistas que hace la primer parte de lo que hice yo con ustedes. Piensen que si así lo hacemos puede llegar a perecer lo que denotaba ser imposible... Piensen que soy el dogmatismo católico... Piensen que soy la cultura del trabajo... Piensen que soy todo eso que en realidad odian pero aprendieron a pensar que está bien por la moral con la que infringieron coercitivamente dentro de ustedes. Piensen. Por el amor de... ustedes... odien, a ver si pueden amar.