Yo sé que no es el momento ni el lugar esperado para estas declaraciones, pero por primera vez me voy a pasar este tipo de moralidades por el punto más dudoso del culo sin importar quién opine lo que carajo quiera.
La ciudad no es como antes, a mí que no me venga a correr la gilada. Y no hablo de inseguridad, de que las mujeres están cada día mejor y más desnudas, de que los semáforos empezaron a tener leds, de la terrible cagada que se mandó el pelotudo del Jefe de Gobierno de turno inventando muy “inteligentemente” un nuevo lugar para los tachos gigantes de basura (refiriéndome obviamente a las modernísimas bicisendas), y a su vez una complicación más para los vehículos de carga, y ni siquiera hablamos ya de camiones, hablamos de que al transporte público de pasajeros (bondi) le cuesta fehacientemente lograr giros necesarios debido a esta pelotudez. Decíanme de chico “tonto es el que hace tonterías” y funciona a muchos niveles, porque “pelotudo es el que hace pelotudeces”.
No, no me refiero a nada de eso… hay algo referido a las sensaciones. Desde el vamos puedo asociarlo al hecho de que nunca viví en capital entonces rara vez veía/sentía esto, y si vamos al caso más preciso posible… de estos recuerdos, no hay uno que sea de día… hoy puedo afirmar que la única manera de que me guste la ciudad es de noche, y si aparte llueve, me termina encantando. La noche puede hacer del peor lugar un parque de diversiones. Ya que estamos todos arrestados podemos disfrutar de lo poco que queda en esta enorme prisión. No tengo mucho aprecio por lo que veo o siento que es, pero algo mágico tiene que haber en esta basura (no la de los tachos).
También podemos resaltar el hecho de que tal vez no estamos hechos para la vida… o para lo que así llamamos… básicamente me refiero a que muy pocos tienen la posibilidad de la vida nocturna sin tipos cualquiera de restricciones. De lo cual no me quejo sino para hacer mofa de lo que sentimos. Es muy lindo burlarse y más aun de uno mismo. Me gusta el humor sobre judíos hecho por judíos, el humor de gordos hecho por gordos, el humor de garcas hecho por garcas. Así, tal vez disfrutamos un poco más de los “beneficios de la vida en sociedad”
Somos criaturas individuales a las que les criaron una moral para adaptarlos a la vida en sociedad ¿y por que nunca n os burlamos de esto?