jueves, 18 de abril de 2013

18A?



Como si no lo supiera de antemano me dejé arrastrar por las obscuras olas del perfumado océano de la incertidumbre (para muchos es pelotudez). Pero notaba que esto tenía un pero y un porqué a cada instante en que me atreviera a observar. Era un asunto cíclico de nunca acabar (sino dejaría de ser cíclico).
Aunque más que un asunto cíclico era una sublime sensación de permanente contemplación y minuciosa desconfianza -nunca mejor entendido aquello de “tensa calma”- en la que lo que observaba no era otra cosa que parte de un todo.

No se aun si es temprano para llegar, pero este sentimiento no deja de presentarse haciendo notar que cada fuerza por distancia está conectada ligeramente con su antecesora, y atada al tiempo de su existencia.
De esos días en que pienso que dejé de perderme. Si la memoria no me sigue fallando podré recordarlo más de una vez… para identificar la sensación necesaria.

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Como si no se dieran cuenta que los símbolos se gastan con el uso, le dan, más bien, mal uso a los mismos.
Solía ser (y para recordarnos que la unión hace la fuerza, y que eso se logra solo cuando la unión se da por el resentimiento de más de una parte a un solo enemigo, o una posición un poco más difícil, y sería por el amor entre dos o más lo cual sería “eterno” y a su vez terminaría cuando le fuere necesario) ”piquete (1-agujero pequeño; 2-grupo pequeño de soldados destinado a un servicio extraordinario… según el Diccionario básico de la lengua española de Grupo Editorial Norma. Y según el saber popular es algo parecido a un pinchazo, como por ejemplo en la expresión “piquete de ojos” a menos que este indique que se encuentra en una esquina de algún barrio un grupo de ojitos quemando gomas de camión) y cacerola, la ‘d’ucha es una sola”. Si bien los piquetes (sea lo que sea a que esté diciendo con esto) existen desde remotas épocas de la historia [bien la acepción no mencionada, ni por el saber popular, ni por la edición 1993 del diccionario de “Editorial Norma” (estamos un poco retrasados en casa… todavía no tenemos las acepciones que impuso De La Concha) remite personas en plena manifestación pública de consignas políticas o huelga, aunque en mis tiempos esto tenia un nombre claro y específico: manifestación] las cacerolas un día empezaron a sonar porque no teníamos con qué llenarlas y sus dimensiones nunca fueron apropiadas para metérnoslas en el orto.

Ay de los símbolos cuando son usados. Es peligroso eso de usar un símbolo, ya que es el símbolo quien nos debiera usar.
O mucho mejor sería una relación recíproca entre los símbolos y nosotros, en la que el uso no sea tal sino impulsos coordinados por una expresión de no más que amor (o bien energía).

Momento hoy en que quieren gastar el uso de la expresión de una fecha con el número del día y la letra inicial de su mes.
El 21D ya pasó, y pocos se dieron cuenta de celebrar cada latido con el libre marchar de las justas causas y la desintegración absoluta de los intereses (más que propios o personales saben ser la mera expresión de los más tergiversados imperios).
A pesar de renegar de este hecho al igual que “ellos” no dejo de ser, también, un esclavo creyendo falsamente ser libre, tal vez en menor, tal vez en mayor medida. Esclavo al fin. Pero busco de esta prisión las entreabiertas puertas que abren pie a la cuarta dimensión…
“Para construir un templo hay que derruir un templo”. Aunque lamentablemente derruyendo templos no se ha logrado más que construir templos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

AYER POR LA TARDE



Y los reptiles suspiran mientras una gigante lágrima ennegrecida y llena de azufre por haber solidificado lava del mismísimo infierno se desparrama sobre los polos.


Y los malvados sonríen mientras algunas ánimas un poco presurosas pero con imprescindible y perspicaz dominio de la paciencia rememoran insoslayable camino.


Como se esmeran en derribarnos.Pero quién pudiera creer, cuando se arrima una cálida lagrima ensordecedora, sangrando de costado a prisa y sin un pero de conflicto la sonrisa de la victoria.