No sé si conoces a Clara. La mina es como un sueño, en varios sentidos. Más allá de todo me refiero a que está más buena que comer pollo con la mano, pero ¿Cómo le explico esto a un vegetariano que nunca haya atravesado un cambio para llegar a su punto actual de actitudes alimenticias? […] Ya sé: “esa mina ERA UN INFIERNO”; como suele decir el Ale o… “se parte sola”, como nos gusta decir a algunos pocos. Tiene una sonrisa con una calma tal que solo se logra viviendo fuera de la capital por muchísimo tiempo (como Armando Barreda… alto fisura resulto ser el señor director) pero no con la obscuridad que nos saben mostrar los medios masivos en tanto al conurbano de la provincia de Buenos Aires (por si a usted se le ofrece creerles). Igual está más loca que una canasta llena de humo “({[…]})” pero por ahí son cosas que nadie ve y que a poca gente le gusta y que, en definitiva, a muy pocos nos es menester rescatar de otros. Tampoco digo que siempre hay que estar chupando la energía de la gente, mientras se pueda y nos guste considero que deberíamos chupar otras cosas (usted me entiende… es que cada vez la embarro mas), cosa que con Clara no estaría nada mal. Y embarrada debe ser una locura. Imaginate esa imagen (la bienvenida le doy a los límites abstractos de la más absurda redundancia) en uno de esos piletones llenos de barro (válganos…), aunque acá tengo que hacer una especie de break.
No sé si Clara está tan buena o esto es simplemente lo que yo veo de Clara. Está claro (válganos a usted y a mí todo este absurdismo redundante […] y más vale decir que en este sentido no quiero meterme con los medios de comunicación; podrían haber buscado una palabra que no fuera un adjetivo para nombre de una empresa, dicho sea de paso no es esto mi culpa. ¿Hace falta un culpable? “ELLOS” no se sienten culpables de nada pues la culpa es un infundado sentimiento de la plebe, criado a consecuencia de años y siglos de martirios. Y “ELLOS” no son la plebe, ellos están decidiendo como va a pensar la plebe en algunos años y no quiero ser responsable de ello. Aunque debo pensar que es típico del humano el hecho de buscar un responsable… ¡basta! esta conversación se vuelve tediosa y no me está gustando perder el tiempo en cosas importantes) que me parece una mujer en sobremanera atractiva, y que al común social le puede parecer o no de igual manera, pero hasta qué punto se la verá tan atractiva. Quiero hacer entender que es más bien una cuestión de gustos y no una formalidad relativa a un status quo establecido.
La cuestión principal de mi relato (le recomiendo servirse un café ya que yo no pienso hacerlo por usted. En realidad tal vez lo pienso pero, déjeme cortarle tajantemente el mambo, nunca voy a lograrlo por el llano y simple hecho de que yo no soy un sujeto real, solo soy un demente invadiendo su mente por algunos instantes. Me reservo, obviamente el objetivo principal de esta invasión, pero mientras tanto y para dejarme de romperle las pelotas, si lo que quiere es un café, sírvaselo. Si lo que quiere es whisky o vizky, puede hacerlo también y servir uno para mi… no existo pero tampoco la quiero pasar mal) es que, recuerdo del otro día con Clara un momento importantísimo (puede creer o no, pero en realidad es más importante el hecho de que no recuerdo nada que anteceda a este momento, y eso es per se lo importante, en este caso) en el que ella solo dijo:
- ¿Mañana nos vamos a ver?-