martes, 5 de octubre de 2010

THE MANI FEST (La fiesta del maní, o el manifiesto... como prefieran)

Hola spots; desde el comienzo nos vale a todos tener bien en claro que yo ya no soy el mismo de siempre. Y espero, definitivamente, ustedes tampoco sean los mismos. No digo en el sentido estricto de que aquellos que estaban antes ya no estén ahora... sino a la inversa, que estos sean los mismos, pero si distintos, pero no diferente, pero si parecidos, pero no igual (gracias Roberte) (hay cosas que nunca cambian... y otras que solo cambian para arruinar aquellas que nunca lo hacen).
No es la primera vez que parecemos denotar en muy poco tiempo un muy profundo cambio de parecer, pero las cosas se mantuvieron un tiempo hasta que su hedor se hizo insostenible... Digo, y voy al punto para no excederme en lineas inconclusas y repetir las conclusas hasta cansar nuestros gritos de aullidos enfriándose al costado de un alba defecada por dioses impensados.
Bien tenemos en claro, venimos de haber salido de un blog cerrado por cuestiones espirituales... por lo visto ustedes no vieron.
¿Cuando nos vamos a dejar de comer la primer mierda que nos venden? Veamos lo siguiente: una persona se ve carente de una cuenta de gmail, la que necesita para hacerse una columna, pero en vez de inventarse una cuenta gmail decide, por comodidad, tomar prestado el correo-E de su banda, hecho en gmail. Bien, su banda se separa y este sujeto se ve aislado de posibilidades de lograr algo útil... entonces miente. Miente, los hace sentir especiales y luego los decepciona chismeandoles la terrible verdad haciéndolos sentir ilusos.
Podríamos empezar a odiarlo, o empezar a desconfiar cada vez que nos diga algo...
Luego el ejercicio al que nos estamos sometiendo sugiere que piensen que yo soy alguno de los medios de prensa capitalistas que hace la primer parte de lo que hice yo con ustedes. Piensen que si así lo hacemos puede llegar a perecer lo que denotaba ser imposible... Piensen que soy el dogmatismo católico... Piensen que soy la cultura del trabajo... Piensen que soy todo eso que en realidad odian pero aprendieron a pensar que está bien por la moral con la que infringieron coercitivamente dentro de ustedes. Piensen. Por el amor de... ustedes... odien, a ver si pueden amar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario